

Carta 134 - Tres pasos de baile
Tenía treinta años cuando me senté una noche a escribir el comienzo, o la primera página, de la novela que, en ese momento, yo llamaría La Residencia. Era la historia de una mujer, en los años sesenta en Quito, que abre una residencia para visitantes y estudiantes a fin de sobrevivir luego de un divorcio. La historia se originaba en un hecho real que mi madre me había narrado. Para ese entonces, yo estaba encinta de mis mellizas, con unas náuseas espantosas. Al poco tiempo de


Carta 133 - Marruecos
Quise escribir un blog sobre Marruecos y ha pasado tanto tiempo que ya no sé si va a funcionar. De hecho, ya ni siquiera tengo claro si este es un blog sobre Marruecos o sobre mis sentimientos. —¿Vienes, cuándo? —En un mes. —Ha pasado un año. —Ha pasado un año. —¿Qué tal si hacemos un viaje juntas? —¿Claro, te parece, París, Roma, Copenhague? —¿Y si vamos a un lugar que no conozcas y lo hacemos juntas? —¿Marruecos? —¿África? Así chateaba con Marita, quien volvía a mi casa


Carta 132 - QUITO, QUITO, LINDO QUITO DE MI VIDA
Cuatro años y medio. Tenía cincuenta y cinco. Me iba. Volví pero no volví. Llegué por dos días, un año después, de camino a...


Carta 131 - LOTUS Y SUS PELUQUEROS.
Brota un chorro de sangre; mi corazón se dispara; lo miro; se queja; la piel se extiende. Más sangre; me aterrorizo; la piel se abre y se...


Carta 130 - VEINTE AÑOS NO ES NADA
Hace unos meses recibí un mensaje de mi amiga P. Me emocionó; le respondí y, como si no hubiera pasado el tiempo, retomamos el contacto....


