Carta 16 - Mis primeros y últimos 49

August 2, 2014

 

Mucho ruido se hace acerca de cumplir 50 años. Cuando tenía treinta y ocho leía Fear of fifty (Miedo a los cincuenta) de Erica Jong y me parecía lejanísimo. Ahora estoy a un día de ese aterrador momento. Mañana a las cinco de la mañana tendré 50 años. Viviana Cordero, la persona que soy, tendrá 50 años. Si tú estarías vivo, Juan Esteban, estarías preparando el festejo con bombos y platillos. No hay vuelta atrás, llegó el momento. Todo llega y ahora son mis hijas las que preparan el festejo. Normalmente el día de mi cumpleaños suelo deprimirme bastante, pero ahora creo que he pensado tanto en este día que ya no lo estoy. Sólo quiero hacer un recuento de mis 49, despedirme de ellos y enfrentar la nueva década, o tal vez hacer un recuento de toda la década. Hace diez años cumplía 40, estaba encinta del Tiag y me sentía joven por el hecho de ser futura mamá. Mi día de cumpleaños fue especial, debía presentar una exposición de grabados de la autoría de mi amigo Vicente y al terminar, mi madre, que siempre me trataba de dar el mejor día de cumpleaños, me llevó junto con mis hijas y sus dos mejores amigos a tomar un trago como celebración. Tengo presente la cara de mi hija Morgana hablando con el mesero del bar para que consiguiera un pastel y me soplaran la velas. Llevaba una falda gitana y una coleta a un lado, parecía una señorita mientras organizaba todo con gran autoridad mientras Nadia y su prima Rebeca me distraían para que no me diera cuenta. Yo observaba por el rabillo del ojo. Tenía 9 años, la edad de Tiag ahora. Fue un bonito momento. Así comenzó una década llena de situaciones, momentos, experiencias, aprendizajes y ahora, diez años más tarde, me preparo para cumplir 50. Debo decir que me siento feliz de haberlos vivido, que en muchas ocasiones han sido re difíciles. Yo no soy de esas mujeres que dicen que son tremendamente felices y que todo ha sido lindoooooo. La vida me ha probado. He enfrentado muchas muertes de seres queridísimos desde muy pequeña. He sufrido divorcios, desamores, decepciones.  He recibido el baldazo de agua helada al comprender que la gente no es lo que uno espera que sea o no son lo que prometieron ser (gente muy cercana y a la que uno ha entregado tanto.) He tenido que enfrentar problemas de salud fuertísimos. He tenido que aceptar momentos de angustia económica y buscar la manera de salir adelante. Y sin embargo, como dice Jo en el final de Aquellas Mujercitas: “En este momento no me cambio por nadie.” Tengo dos hermanos presentes en esta Tierra conmigo: Sebastián y Lorena que no permitieron ni quisieron oír que el día de mañana pase desapercibido; que preparan a su costo una hermosa sorpresa en la casa de mi hermana que tengo ilusión por descubrir. Tengo tres hijos maravillosos que me llenan de orgullo por su sabiduría, su madurez, su fuerza, su amor, su solidaridad y su apoyo. Tengo un apartamento que al año de haberlo comprado, por fin parece que ya no va a molestar más (le he advertido, le dije: “Depa, eres hermoso pero si sigues jorobando te voy a vender.”) Lo hago público en espera de que este lindo lugar que he escogido para vivir comience a quererme y a responderme porque no va a encontrar mejor dueña. Ya hoy llegan los maestros a colocar la última mano de laca y pulimento en el piso que tuvimos que levantar; ya la terraza está terminada; ya los pintores están dando las últimas manos; ya a los muebles les estamos retirando los últimos plásticos, ya quiero volver a colocar los libros, adornos y muebles en su lugar. Quiero estrenar la pantalla gigante y conectar los equipos que con tanta ilusión compré para ver las pelis a lo grande. Quiero hacer el cóctel para Nadia en nuestro castillo en el aire. En este proceso de horror que hemos vivido en el departamento, me he limpiado, me he purificado, he hecho un tri de mi vida, y he aceptado que como reza tu epitafio, Juan: “Nada es eterno, he ahí lo maravilloso.” Mi vida personal ha sido removida profundamente; cuestionada hasta lo más profundo. Creo que son los dos meses que van a estar presentes en mi vida como algo muy especial y positivo; van a ser parte de mis mejores recuerdos, porque he entrado en el interior de mi misma y he comprendido que quiero vivir conmigo, que me acompaño yo, que soy mi mejor compañía y que paso bomba conmigo misma. A veces buscamos tanto afuera y todo está adentro. Eso les digo a mis hijas ahora que comienzan a enamorarse. “Me encanta que descubran ese hermoso sentimiento, pero si no están bien con ustedes mismas, nunca van a descubrir el verdadero sentido de la felicidad.” Yo lo estoy empezando a descubrir, ¿será la edad? Jajaja. Cuando cumplí 49 pensaba que iba a celebrar mis 50 en las cataratas del Niagara, después pensé que en Estambul o en mi París o bien Serbia, Croacia e inclusive la hermosa Budapest. Nada de eso ocurrió, porque sólo ocurre lo que tiene que pasar, no lo que nosotros pensamos que va a ser. Mis 50 van a ser celebrados en el mejor lugar del mundo: el jardín de la casa de mi hermana. No quisiera estar en ningún otro sitio. Los seres que me quieren van a venir a darme un abrazo, nos vamos a reír. Dicen mis hijas que tienen preparado un playlist de música de lo mejor de los 80s. Tenía 16 en ese año, la década de mi juventud.

Como edición cinematográfica de mis momentos más fuertes de este año, estas son las tomas elegidas:  1.- Salida a París con Nadia quien va a estudiar allá. Nos anuncian que el avión está listo para abordar. Nadia agarra fuerte mi mano y me dice: “Mami, gracias por estar en este momento conmigo.” 2.-  Serie de sitios en París, redescubriendo mi ciudad de juventud. 3.- Empacar el edificio donde giró mi vida desde los doce años. 4.- Dejar la casa. 5._ Empezar de nuevo en un sitio al que no acepto. 6.- Comenzar a reinventarme. 7.- Aceptar todo lo que ha llegado a mi vida como algo positivo y bueno para mí.

 

Hoy me voy a dormir, al despertar seré cincuentona.¡Wowwwww!!!!!!!

 

Adiós 49, hola 50. Como dice Claude Lelouch:  “Los mejores años son aquellos que me quedan por vivir.”

 

P.D. Tuve un colapso al final de la tarde y caí en depresión. Casi hago algo de lo que me iba a arrepentir, pero ya hice restart mi disco duro y todo bien.  Esto gracias a: Nadia, Morgana, Tiag y Lorena.

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